Concurso de Cuentos Harrowing

Vendetta – Cuento de Harrowing por Meguriine

Nombre: Daniela Ballestero Núñez
Nombre de invocador: Meguriine

Vendetta

Fue una noche especialmente fría del mes de octubre, aún recordaba como las nubes cubrían el cielo sobre la Isla de las Sombras, donde solo el suave silbar del viento al cruzar por la solitaria llanura era perceptible para el oído.

Esa noche estaba especialmente húmeda considerando que la salida del verano había traído consigo una brisa que calmaba la piel del incesante calor de los meses anteriores, pero si algo había aprendido Lucian era que en noches tan pacificas como aquella se vivían horrores que solamente en las pesadillas más viles eran concebibles, esa noche no fue la excepción.

Siempre alerta y con el temple de un verdadero guerrero luchó mano a mano con su amada Sena contra los no muertos que robaban la tranquilidad de Runaterra ¿Quién le iba a decir a él, que sería la última vez que vería la sonrisa de su amada; que sería la última vez que vería la suave luz que reflejaba las dilatadas pupilas de la que sería el complemento de su alma?

Había burlado las advertencias, había obviado las dudas y la creciente inquietud que se había instalado en su pecho cuando una niebla espesa color verde comenzó a trepar por sus piernas, el frío que corría desde la planta de sus pies y ascendía.

La niebla le hacía pesar en invisibles brazos helados que tiraban de él hacía el mismísimo infierno, la incandescencia de la misma, el frío gutural que provocaba escalofríos en un largo recorrido por la espina dorsal

Aún podía sentir en su brazo la sensación de la mano de Sena quien lo sujetó con fuerza mientras las pesadas cadenas resonaban junto con la creciente presión del silencio mortal que se había instalado en sus oídos, lo supo de inmediato, Thresh estaba allí.

Solo una mirada al infame espectro sin vida, la manera en que con parsimonia elevó la linterna de la cual aún sin otro sonido más que una irregular respiración y el chirriar del viejo artefacto, este parecía proyectar gritos que sugerían dolor, sufrimiento y agonía cruda.

La impresión quedaría gravada en su cuerpo por siempre, tal y como los rumores lo indicaban, allí yacía el alma de cientos a los cuales Thresh aún después de la muerte no les permitía el descanso, pensar en eso no le dejaba descansar y le hacía querer salirse de su piel.

Esa noche mientras era rodeado de la incandescente niebla, perdió a su amada, él se la arrebató, sin ser capaz de luchar y aún con la respiración atorada en su garganta, más débil de lo que se habría permitido jamás admitir, sintió terror por primera vez desde el momento en que el aire se llenó de la tensión que solo los no muertos podía traer consigo. Temor a la pérdida de su ser más amado, la impotencia y el odio eran los sentimientos que perdurarían para siempre.

Los sentía correr como ácido por sus venas y aunque se prometió luchar cada día de su vida, por lo que no pudo luchar en el momento que más lo necesitaba, cuando la inocente sangre corría por la guadaña y era derramada sobre la tierra, mientras con la euforia crepitaba en lo que hacía a su vez de rostro para el no muerto.

 Se juró vengar esa muerte injusta porque muy dentro de él lo supo, ese fue únicamente el inicio, aunque la victima esa noche fue Sena la verdadera presa era él, Thresh no pararía hasta quebrarlo, pero Lucian esperaba el momento de enfrentarlo, de enviarlo al abismo del que nunca debió salir.

Si deseas participar, lee bien la reglamentación y llena el formulario aquí. También, puedes apoyar tus cuentos favoritos en nuestro álbum para elegir al favorito del público aquí. Para aprender más sobre nuestro concursos y torneos de Harrowing puedes visitar la página principal del evento.