Concurso de Cuentos Harrowing

Sonatas rojas – Cuento de Harrowing por Gatsu1991

Nombre: Josué A. Villegas Castro
Nombre de invocador: Gatsu1991

Sonatas rojas

Capítulo 1

“El arte es el mediador de lo inexpresable”

Van Goethe

Era la noche anterior a Harrowing en Aguasturbias, el aire soplaba ligero apenas perceptible pero cargado de un frío de ultratumba y con un olor peculiar impregnado, muy diferente a los otros tipos de olores característicos de la zona, eran alrededor de las 10 de la noche en un conocido bar, había mucha gente reunida, bebiendo, comentando, murmurando cosas sobre el Harrowing y demás pero muy a pesar de ello, el ambiente estaba muy animado esa noche en particular debido a un artista de Jonia que venía de paso por la ciudad aunque su destino real era Piltover según habían escuchado las personas.

En medio de la algarabía y el ambiente ameno debido en gran medida al joniano, se armó una discusión entre varias personas con unos tragos de más, no es que los pleitos sean raros en Aguas turbias pero la razón de esta discusión si que lo era.

—Repite eso maldito imbécil—dijo un hombre—te digo que yo he visto esos malditos espectros, talvez una bala en tu maldita cabeza te ayude a pensar mejor lo que dices

—Lo repetiré entonces, yo no creo en esas patrañas—dijo otro hombre sentado en la barra-nunca en mi vida he visto ninguno de estos espectros cerca, hasta que yo mismo no los vea son tonterías inventadas por algunos cobardes idiotas como tú, no deberías de estar en Aguasturbias siquiera y te reto a sacar tu maldita pistola si eso es lo que quieres.

Yo los he visto—dijo Una Pelirroja al fondo del bar mientras se ponía en pie y colocaba una de sus pistolas encima de la mesa.

—Capitana Fortune—gritó el hombre embargado por el miedo mientras se lanzaba de golpe al suelo en señal de disculpa.

Todo el bar enmudeció esperando alguna respuesta de aquella pelirroja, algunos segundos pasaron hasta que la voz del joniano cortó la espera.

—No hay razón para esta tensión, talvez un pequeño poema ayude a calmar todo y que vuelva el ambiente de antes, ¿desea la ilustre capitana escucharme recitar alguno? —dijo mientras hacía una pequeña reverencia.

Un poema o una canción estarían bien dijo la pelirroja mientras hacía una señal con la mano para que aquel hombre se levantara del suelo aún bastante asustado, se notaba claramente en la expresión de su rostro, luego de eso procedió a irse del bar.

—Perfecto—exclamó el joniano mientras se dispuso a sacar un pequeño instrumento de cuerda típico de Jonia y empezó a tocar algunas notas mientras tarareaba y silbaba siguiendo la melodía y en cierto momento empezó a declamar.

“Del mar me preguntas quien es capitán, y que hay más allá

del cantar de sirenas y nereidas olvidadas sin más,

quién cual rayo carmesí lo hizo sangrar y puso su mano

sobre la herida escondida que nos grita el atardecer.

Y si me preguntas su nombre, no te lo diré y que importan

las palabras terrenales y el tiempo de los hombres,

importa el viento salado que recubre la quilla y el llanto de las rocas

azotadas por la marea azul, dulces esclavos del horizonte infinito.

Y al mar me preguntas quién lo ha podido domar

Indomable fue siempre e indomable será, en un lado su odio y en otro su amor,

en su vientre secretos, el abismo y la nada sin más

espera a alguien no que lo dome, pero que lo haga recordar.

Y del mar me preguntas quién es capitán

necios ustedes, ya se los he dicho, no responderé

pero solo esto les digo y deben comprender que

las olas y tormentas tienen nombre de mujer”

Una sonrisa se dibujó en la cara de la capitana y un gran aplauso sonó en todo el lugar luego de eso, el joniano se mostraba más que complacido por eso.

—He conocido otros artistas, pero ninguno tan virtuoso—dijo la capitana—¿piensas quedarte por Aguasturbias algún tiempo?

—Lo lamento mucho, pero estoy de paso, me estoy dirigiendo a Piltover pero el Harrowing me llamaba y tuve que pasar por acá antes aunque eso me haya desviado de mi camino—respondió el joniano—pero aún hay tiempo para un par de canciones y poemas más, si así lo desea la capitana.

—Estaría encantada—dijo la pelirroja— al igual que todo el resto de personas en este lugar, a lo cual todos contestaron con un gran grito.

El joniano estuvo al menos una hora más hasta que decidió que era el momento de marcharse, hizo una reverencia, agradeció a todos y procedió a irse, antes de que saliera la capitana se levantó y habló.

—¿Cuál es tu nombre? —dijo—aún no sé cómo te llamas, me gustaría saber tu nombre antes de que te vayas.

—No veo la necesidad, los nombres son solo máscaras, yo soy arte, belleza, perfección, yo soy la flor de loto.

—Jajaja—la capitana rió—ustedes los jonios son tan extraños, pero tan interesantes, buen viaje entonces, aquí en Aguasturbias siempre habrá alguien esperando escucharte.

—No hay duda de que nos volveremos a ver capitana—dijo—mientras salía del bar, avanzó algún trecho y al un joven procedente del bar lo detuvo.

—Disculpe señor, de veras—dijo el muchacho— yo estaba en el bar y escuché todos sus poemas, todas sus canciones y es magnífico señor, usted llegó a lo más profundo de mí, al igual que usted el arte me mueve, déjeme acompañarlo, enséñeme, déjeme aprender de usted por favor.

—¿Y qué es el arte para ti?

—El arte lo es todo señor.

—Sígueme—dijo el joniano—mientras se dibujaba una ligera sonrisa en su rostro, comenzaron a caminar alejándose de los caminos principales hasta que estuvieron bastante lejos de la zona central de aguasturbias y más cerca de la zona boscosa.

—Señor, escuché que se dirige a Piltover, hubiera sido mucho más fácil tomar una embarcación y dirigirse directamente desde Jonia, no hay mucho que ver aquí, y esta es la peor época del año para visitar Aguasturbias, hizo una pausa…El Harrowing ya casi está acá.

—El Harrowing, exacto—respondió—precisamente eso me trajo acá, particularmente no me interesan esos espectros y las cosas que se cuentan sobre ellos, a mí parecer son todos lo mismo, pero con el Harrowing viene algo más que si me interesa, algo que anhela cazar esos espectros, eso sí me interesa, tanto que me desvié de mi camino, Ina y Ani los llaman en el oeste, Hadya y Lobyo los llaman en el este, los Kindred.

—Sé de lo que me habla, he escuchado muchas historias sobre ellos, pero desviarse de su camino solo por eso, lo que trato de decir es que no hay nada que garantice que los pueda ver.

—Sin duda, te falta imaginación—respondió mientras reía—quién en la faz de la tierra no querría ver mi obra, yo les brindaré una ópera de muerte y tú me ayudarás, tu vida no tenía sentido, pero tu muerte la tendrá, en mis manos serás hermoso—dijo—mientras enterraba un cuchillo en el ojo del muchacho.

Pasaron algunas horas y dos figuras comenzaron a moverse con gracia por la maleza, saltando entre piedras, apenas perceptibles tras el sonido de la corriente del río.

—¿Hueles eso querido Lobo? —proclamó una voz suave y dulce

—Lo huelo ovejita—respondió una voz gruesa y ronca.

—Llévame a él, nos pertenece, es nuestro.

—Es mío—gritó—mientras empezaron a correr tras su marca.

Avanzaron un trecho y ahí lo encontraron, un joven con ambos lóbulos extirpados, oídos sangrantes y la lengua removida, tenía incisiones profundas en las muñecas y en otros lugares del cuerpo, estaba amarrado, era claro que no viviría pero todo había sido hecho con la precisión para que no muriera de forma rápida sino más bien que su agonía que se extendiera lo más posible y a su lado un hombre.

—Él es nuestro—dijo la oveja—mientras detrás el lobo gruñía un tanto desesperado por su presa, ¿Quieres quitarnos lo que es nuestro?

—Esto es fantástico, son hermosos, perfección—respondió el joniano—él es suyo claro, no pretendo quitárselos, solo quería verlos.

—Tu brillo es intenso, será fácil encontrarte cuando sea tu turno, muchos temen a la muerte, pero tu pareces disfrutarla

—La muerte es definitiva claro está pero eso no significa que deba ser fea o deba ser temida, me rehúso a eso, en cambio yo crearé perfección donde se supone que haya caos, yo los haré perfectos, en cada muerte crearé belleza y entonces ustedes sabrán que fui yo.

—Habla mucho, quiero cazarlo—gritó el lobo.

—No, lobo, aún no es su momento, pero el de ese joven si lo es.

—Por supuesto ¿Puedo hacer los honores? — dijo el joniano—mientras mostraba en su mano un arma finamente creada, no se podía esperar menos de un artista de su talla, ni el lobo ni la oveja pronunciaron palabra alguna mientras el joniano acercó su arma a la cabeza del muchacho.

—El instante anterior al disparo es doloroso—dijo—mientras apretaba el gatillo y mil flores carmesí bailaban bajo la luz de la luna.

—Uno no es suficiente ovejita, tengo hambre, él también—replicó el lobo.

—Paciencia, el vendrá a nosotros eventualmente lobo—señalo la oveja—dime tu nombre, lo recordaremos.

—Jhin—dijo—mientras se inclinaba haciendo una reverencia.

 

Capítulo 2

“El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma”

Bertolt Brecht

 

Esta noche —dijo el hombre—ella rió a carcajadas mientras daba la vuelta y se perdía de nuevo en el callejón, hasta que solo sus trenzas celestes eran apreciables, luego desapareció en las sombras.

La noche del gran evento había llegado a Piltover, la más grande ciudad de Runaterra, al menos eso decían sus habitantes, la ciudad de la innovación y el progreso y los precursores de ese progreso reunidos en el gran teatro para deleitarse con el gran espectáculo y el gran artista llegado desde Jonia.

La familia Cadwalder, Holloran, el respetado clan Morichi, todos reunidos esa noche, las familias que mueven todo en Piltover, hasta la poderosa familia Ferros se encontraba ahí y aún más sorprendente es que Camille los acompañara también ya que ella siempre acostumbra evitar las multitudes, sobre todo de ese tipo de actividades, un hombre alto, de porte joven la recibío.

—Camille, que sorpresa más grata, esperaba ver a tu familia esta noche, pero a ti, no sabía que este tipo de cosas eran de tu agrado.

—No lo son en realidad, pero ya que aparentemente todas las familias decidieron reunirse, no está de más alguien que las cuide, además de seguro van a estar hablando de esto por semanas como la última vez que hicieron algo así, al menos quiero saber de que trata esta vez—respondió.

—Bueno espero que disfrutes la noche, por cierto, la familia Kozari preguntó hace un rato por ti, sería bueno que los saludaras.

—Lo haré—dijo mientras caminó hacia ellos, haciéndose paso entre la gente que la saludaba a medida que avanzaba.

En resumen, toda persona con un nombre, todo aquel con un lugar en la cúpula de poder de Piltover se encontraba ahí esa noche, la propagación de la noticia acerca del evento corrió como la pólvora y al poco tiempo se había convertido en todo un acontecimiento, se dice que los artistas de Jonia tienen una magia especial.

—Paso terriblemente ocupado casi todo el día, pero a cada lugar que iba, escuchaba sobre este evento y bueno, no voy a ser el único que se lo pierda, dicen que este es el más grande artista de Jonia, canta, baila, recita poemas y toca instrumentos, bueno, nunca he visto algo así—dijo un señor desgarbado y elegante.

He escuchado lo mismo que usted—respondió una mujer—inclusive recibí una invitación personalmente y luego ayudé a correr la voz por la ciudad, me parece que nadie debería perderse esto.

Yo también recibí una invitación, aunque solo lo comenté con mis amigos cercanos, pronto vi que se había convertido en todo un acontecimiento—dijo un hombre cuyo ojo derecho estaba modificado con tecnología Hextech.

—Estoy seguro que será algo inolvidable—dijo un joven—incluso instalaron una especie de estanque con flores de loto en él, es sinceramente magnífico.

—Pero a todo esto—replicó una mujer joven—¿Alguien sabe el nombre del artista? ¿De qué trata el show?, no tengo mayores detalles acerca del asunto.

—Bueno, debe ser parte del encanto y misterio de su obra, debe ser un artista bastante peculiar—respondió otra mujer.

—¿Y qué Joniano no lo es? —dijo Jayce en tono burlón mientras se acercaba con gallardía hacia la multitud que lo recibió con una risa por su anterior chiste—No estoy tan emocionado como ustedes, creo que aquí en Piltover tenemos buenos artistas, incluso mejores que este joniano del que tanto hablan, ¿No cree usted señorita Caitlyn?

—Cuantas veces te he dicho que no me llames señorita aun cuando no ande en uniforme—dijo Caitlyn mientras se acercaba a Jayce—y esa es una pregunta que tendré que responder hasta después de ver el espectáculo.

—Me sorprende verte ¿No hay criminales que tengas que atrapar?

—Crimen hay siempre, pero sorprendentemente en los últimos meses ha habido un descenso importante, talvez he estado haciendo muy bien mi trabajo.

—No se podía esperar menos de la mejor Sheriff de Piltover y cuéntame, cómo va el caso de…

En ese momento se apagaron las luces y un dulce sonido de violín empezó a sonar en la oscuridad, un sonido lento y acompasado, melodioso y profundo, y en cada silencio tambores al fondo acompañando el sonido, luego el violín quedó en silencio y solo se escuchaba una voz como de un coro, luego volvió el violín pero esta vez aún más despacio, como si cada nota desangrase aquel instrumento, cada nota más triste que la anterior hasta que en un momento el crescendo nota tras nota, más rápido, una escala tras otra y de pronto se detuvo.

Una luz tenue apuntó al escenario y ahí de pie estaba el renombrado artista vistiendo una máscara de madera, un traje y una capa confeccionado de la más fina tela, color oro, plata y púrpura.

—Todos, a sus lugares por favor—dijo—me siento honrado y hasta nervioso de presentarme hoy aquí ante ustedes, hoy me conocerán como nadie más, solo a ustedes mi público les muestro mi rostro verdadero y se inclinó saludando a las personas.

Un gran aplauso resonó en todo el lugar y es que había logrado dar una gran primera impresión, la familia Giopara murmuraba complacida y comentaban entre ellos con una sonrisa dibujada en el rostro.

—¿Y qué mejor lugar para presentarse que Piltover? ¿Qué ciudad hay mejor que Piltover?

—Ninguna—dijo seria Camille desde una esquina.

—Por supuesto, he escuchado que todos están orgullosos de su ciudad y de todo lo que han hecho aquí—contestó el artista mientras miraba a Camille—la ciudad del progreso, que gran ciudad sin duda pero a la vez tan común, tan aburrida, el problema es que ustedes solo comprenden la armonía, ahí está el error, se requiere discordia para hacer contraste, yo lo traigo para ustedes, lágrimas y risas les traigo por igual.

De pronto, colgando en el escenario amarrado de una cuerda apareció un bulto grande cubierto por una sábana, el artista se acercó y procedió a destaparlo, era el líder del clan Arvino desnudo, semi inconsciente, y en todo su cuerpo rosas rojas y espinas clavadas por montones, ensangrentado a más no poder de pies a cabeza, era difícil diferenciar donde terminaba el rojo de las rosas y donde comenzaba el rojo de la sangre.

Mira al público y sangra para el—exclamó el artista mientras abría sus brazos—pueden aplaudir cuando lo deseen.

Todos lanzaron un grito horrorizados por aquella macabra escena, Caitlyn y Jayce tomaron acción de inmediato al ver aquello ante sus ojos pero fue Camille la que se abalanzó primero sobre el escenario usando sus mejoras Hextech pero en ese momento, una serie de detonaciones se escucharon por todo el lugar, tanto en el teatro como en el resto de la ciudad, varias personas recibieron de lleno las explosiones, claramente no sobrevivieron.

Al mismo instante que esas detonaciones, otra más cercana, un golpe sónico recorrío el salón, imposible de soportar, todos cayeron al suelo desorientados, incluso Camille que fue a dar al escenario totalmente inutilizada, sus sentidos aturdidos a pesar de todas sus mejoras.

Todos se encontraban en el suelo excepto aquel joniano que seguía arriba del escenario extasiado observando todo con detenimiento.

Sonrían, Sonrían—decía—mientras reía a carcajadas y danzaba por todo el salón.

Estuvo así un par de minutos hasta que salió caminando fuera del teatro como si nada hubiera pasado, se quitó su máscara para apreciar mejor su obra, que matices aquellos, la noche se había vuelto día, gritos abundaban como una sinfonía, Zaunitas por toda la ciudad, su interpretación no pude haber sido mejor, satisfecho por su trabajo hizo una reverencia en agradecimiento al público y se marchó.

Pasó un largo rato hasta que todos pudieron recobrar sus sentidos y ponerse en pie, apenas Camille estuvo en condiciones de caminar buscó al joniano pero era obvio que ya había dejado el lugar, salió al exterior lo más rápido que pudo observó aquella escena.

Piltover estaba en llamas.

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